¡Qué tiempos aquellos en los que un mecánico podía responder a su cliente a esta pregunta! Sólo había una pregunta que hacerle: ¿cuántos kilómetros haces al año? para aconsejar un vehículo diésel o uno gasolina. Pero ¿y ahora?

Nuestros amigos de Carsmarobe publican en la página 90 del último número de nuestra revista “Talleres en Comunicación” una interesantísima colaboración en la que, tras analizar las características y ventajas que ofrecen los nuevos sistemas de propulsión de vehículos que han llegado el mercado con las ya sabidas “pegatinas”, llegan a conclusiones razonadas sobre la elección de un vehículo en función del uso que de él se hace y el coste de los kilómetros que se van a hacer.

Concluyen que “si el trayecto que va a desempeñar el vehículo es por carretera abierta con muchos kilómetros -sin entrar en tráfico urbano-, las mejores alternativas por orden económico de kilometraje serán GLP/GNC, diésel, híbrido y gasolina (los dos últimos muy a la par). En este caso, se tiene que descartar el eléctrico hasta que la red de suministro del país esté preparada para ellos. Si el trayecto será por transito urbano principalmente: eléctrico, híbrido, GLP/GNC, diésel y gasolina, teniendo en cuenta las limitaciones de cada motorización y que los fabricantes no apuestan por todas las tecnologías, por lo que el mismo vehículo no dispondrá de todas las modalidades”.