La eficiencia se ha convertido en un concepto clave para el éxito del taller. Y es que, en un entorno de numerosos cambios y mayor exigencia, el ser más eficientes puede reportar una ventaja sustancial.

La actividad del taller se verá influenciada muy positivamente por la optimización de recursos, la mejora de procesos, así como por la minimización de errores, lo que dará lugar, en última instancia, a clientes más satisfechos.

Pero… ¿cómo puede el taller, en la práctica, lograr una mayor eficiencia? Detallamos 5 puntos básicos a continuación:

1.Liderazgo 2.0

El líder del taller debe estar comprometido con la mejora continua y transmitir a todo el equipo ese compromiso.

2.Definición clara de objetivos, roles y tareas

La existencia de unos objetivos, que el equipo ha de conocer, facilitará el trabajo y lo alineará con la filosofía del negocio.

Estos objetivos también permitirán definir el conjunto de tareas que conforman el flujo de trabajo del taller, así como sus responsables, facilitando el control y análisis para la optimización y establecimiento de prioridades.  

3.Digitalización

El aprovechamiento de la tecnología digital en el taller, además de ser un factor básico para ser competitivo en el contexto actual, transforma modelos de negocio y procesos, permitiendo lograr ventajas, como mayor rentabilidad o una experiencia más satisfactoria del cliente.

La digitalización alcanza la comunicación con el cliente (por ejemplo, redes sociales), la gestión de negocio o la elaboración de presupuestos de reparación (por ejemplo, el nuevo GT Estimate permite generar un presupuesto completo desde una Tablet delante del vehículo).

4.Colaboración y comunicación

El trabajo en equipo favorece el intercambio de conocimiento e ideas, lo que contribuirá a una mayor productividad.

Si, además, se fomenta la comunicación, por ejemplo, con reuniones, será más fácil obtener feedback y aportaciones interesantes del equipo, además de conseguir una mayor implicación.

5.Implantación de una cultura de mejora continua

Proporcionar formación será esencial para incrementar la calidad del trabajo y servicio, así como para responder a las demandas del sector.

Para fomentar la mejora continua es recomendable animar a la aportación de ideas, premiar las propuestas que ayuden al progreso del taller, así como reconocer el trabajo bien hecho y la dedicación.

En definitiva, el taller tiene a su alcance el poder de ir aplicando cambios en diferentes áreas que impactarán en su eficiencia y que lo situarán en una posición más ventajosa.