La transparencia es ya una exigencia de los ciudadanos, y no solo en los asuntos políticos. Los compradores de vehículos de ocasión también se decantan por aquellos vendedores que ofrecen una total transparencia. En Autocasión lo comprobamos cada día.

 

Seamos claros: una parte de los compradores de coches de ocasión desconfía de los profesionales del sector. De una manera irracional y con poca base real, es cierto, pero, haciendo autocrítica, debemos reconocer que hay ciertos motivos que llevan a esos compradores a tener prejuicios. ¿Cuál es la causa de esa desconfianza? Pues algo tan fácil de solucionar como la falta de transparencia que históricamente ha lastrado al mercado de VO en nuestro país.

Cuando compramos algo -aún más si es de segunda mano- todos queremos adquirirlo con la máxima garantía: saber quién lo ha tenido, cómo lo ha usado, cuál es su desgaste real… Si eso que adquirimos es un coche, esa claridad -la transparencia de la que hablamos- tiene que aplicarse a cada elemento de la transacción: al establecimiento vendedor, al propio comercial, al estado del vehículo, a las condiciones de la compra, a las garantías con las que puede contar el comprador, incluso a la calidad de la posventa.

Como portal especializado en poner en contacto a vendedores con compradores, en Autocasión nos esforzamos en ser ejemplo de esa transparencia que ya nos parece -las cifras nos lo demuestran- la mejor forma de conseguir ventas.

Los anuncios que publicamos cuentan con fichas técnicas y de equipamiento proporcionadas por la mejor base de datos del mercado especializada en el automóvil: Eurotax; si en ese anuncio hay algún error, el usuario puede desde esa misma página enviarnos un mail para que lo corrijamos; seguimos a rajatabla las normas de protección de datos personales; cuidamos mucho la calidad y veracidad del contenido, informando también de cuándo se ha publicado y qué vendedor lo ha hecho (incluidos los particulares). Y seguimos trabajando en esa dirección con nuevas herramientas y servicios.

El usuario quiere saber si el precio es adecuado respecto a otros modelos con edad y kilometraje similares y ser informado de las posibles bajadas de precio, actualización de fotos, aumento de datos, mejora en la descripción… Quiere saberlo todo y saberlo en el mismo momento en que esos datos se publican o actualizan. Y estar seguro de que esos datos son veraces.

Es necesario certificar los kilómetros reales del coche, ofrecer al usuario el historial de la vida de ese vehículo (en Autocasión puedes publicar tus informes Carfax), brindar la garantía de una revisión mecánica previa a la compra y de una cobertura posterior por si surgen averías… En fin, dejarle claro al usuario lo que va a comprar, en qué estado y con qué fiabilidad si algo sale mal.

Ya no hay vuelta atrás: todos debemos ser conscientes de lo fundamental que es aplicar la transparencia a cada detalle y cuánto tenemos que ganar si lo hacemos bien. Los usuarios -mucho más los más jóvenes- no lo conciben de otro modo. Y lo sabemos.