Conscientes de los problemas de calidad del aire a los que se enfrentan las grandes ciudades europeas, los organismos públicos fomentan cada vez más las alternativas de transporte menos contaminantes que las habituales. En concreto en nuestro país nacen varias estrategias a nivel local y nacional como el plan de impulso del Vehículo con Energías Alternativas (VEA), de julio de 2015, que tiene como objetivo alcanzar en 2020 un parque de más de 420.000 vehículos alimentados con combustibles alternativos.

Bansacar, el renting de vehículos del Banco Santander, ha incluido en su oferta de vehículos destacados en campaña varios modelos impulsados por combustibles más limpios como el GLP, que en el sector de la automoción se denomina Autogas.

El GLP es un combustible alternativo que la Unión Europea y el Gobierno de España definen como más respetuoso con el medioambiente, al contener una menor huella de carbono y muchos menos contaminantes que los combustibles convencionales. Por esta razón, la DGT otorga a los vehículos con dicho combustible la etiqueta ECO, dentro de su clasificación de vehículos en función de las emisiones contaminantes. En concreto la pegatina ECO ofrece ventajas tales como: medidas fiscales favorables como una posible reducción en el IVTM, posibilidad de estar exento de las medidas de Protocolo de Acceso en episodios de alta contaminación, bonificaciones en zonas de estacionamiento regulado, posibilidad de circulación por carriles reservados, etc.

Además los vehículos GLP tienen un ahorro significativo en combustible porque aunque sean coches que consumen más, el precio medio por litro de este combustible alternativo es un 50% más barato que el precio medio de la gasolina, según estadísticas de Repsol. Esta económica opción es poco conocida en España, y sin embargo hoy en día se posiciona como uno de los carburantes alternativos más usados en el mundo (Datos de la Asociación de Operadores de GLP).

Los vehículos GLP con los que cuenta Bansacar en su oferta son el Opel Corsa (1.4 Selective 90 CV 5 plazas) y el Opel Mokka (1.4 Selective 140 CV 4×2), coches bifuel, ya que traen instalados de fábrica dos depósitos, uno para gasolina y otro para GLP. Con un sencillo conmutador en el salpicadero se puede cambiar la alimentación de un combustible a otro hasta llegar al próximo punto de repostaje. De esta manera, Bansacar asegura a sus clientes una conducción cómoda y segura con las mismas prestaciones. El comportamiento mecánico de estos vehículos es igual al de los vehículos de gasolina, aunque eso al conductor de un Bansacar no le preocupa porque tiene todos los servicios de mantenimiento y reparaciones incluidos en la cuota.

Esta campaña se ha llevado a cabo conjuntamente con Repsol, que está apostando fuertemente por el AutoGas. Repsol ya dispone de más de 370 estaciones de servicio donde poder repostar este combustible, ofreciendo la mayor red de estaciones de servicio con GLP de todo el país. Para conocer las estaciones de servicio con GLP, la app Waylet de Repsol ofrece la posibilidad de encontrar el punto de repostaje más cercano por geolocalización.