Una de cada tres pymes usa el Leasing para invertir en activos por sus ventajas financieras y fiscales. La evidencia empírica indica que la confianza empresarial es tan fuerte o tan débil como la evolución del Leasing.

La evidencia empírica indica la estrecha relación entre la inversión nueva en arrendamiento financiero –o sea, Leasing- y el ritmo de crecimiento económico, hasta el punto de que es considerada por la ciencia económica como un indicador adelantado de actividad: su subida o bajada es un termómetro directo de la confianza de los empresariados españoles en las perspectivas económicas.

¿Por qué el Leasing disfruta de este carácter predictivo de la confianza empresarial y de la evolución económica?

La respuesta es sencilla: el Leasing es la fórmula predilecta de las empresas españolas para invertir. En especial, en las  Pymes, que financian mediante esta modalidad uno de cada tres proyectos de inversión. Esto es así precisamente por sus características comerciales, pues los productos de arrendamiento financiero ofrecen unos plazos de amortización más próximos a la vida útil de los bienes, con lo que se ofrece a las empresas lo que podríamos denominar cierto “colchón” de seguridad financiera, ya que éstas no se ven obligadas a las exigencias para sus cuentas que suponen los plazos de pago o amortización mucho más cortos de la financiación tradicional. En efecto, con el Leasing se financia habitualmente el 100% de las operaciones, y, además, se puede fraccionar el IVA correspondiente en tantos plazos como cuotas se acuerden, lo que es un gran alivio para la tesorería. Estas ventajas se hacen más evidentes en momentos de crisis económica.
Sólo queda animar a las empresas a conocer y utilizar intensivamente la herramienta del leasing para financiarse, aprovechando así las múltiples ventajas que, como se ha explicado, ofrece frente a los productos típicos de la  banca.

*Por Manuel García, secretario de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR)