El momento económico en el que estamos sumergidos favorece el interés de pymes y autónomos por el Renting y el Leasing?

El momento actual de aparente mejoría económica estimula a la empresa para preparar su producción ante un posible y cercano incremento de la demanda, por ello, es lógico que pretenda, bien reponer –sino optimizar- su cadena de producción, bien abrir nuevas líneas de producción.

Y que mejor forma de atender sus nuevas necesidades de inversión en bienes de equipo que una fórmula que le permite financiar el 100%, a un mayor largo plazo (mas próximo a la vida útil del bien), y que además le permite pagar el IVA en tantos plazos como cuotas acuerde (mejorando por tanto su tesorería), y al final del contrato de alquiler, decidir –según su caso particular-, si procede ejercer la opción de compra o procurarse un nuevo contrato de arrendamiento con un nuevo equipo mas moderno y eficiente.

Adicionalmente, los arrendatario,  según sus necesidades financieras o la estructura de su balance, puede conseguir un crédito fiscal con la amortización acelerada, en el supuesto de contratar una operación de leasing;  o  simplemente contabilizar las cuotas como gasto, no apareciendo como deuda en su balance, en el caso del renting.

Debemos seguir cultivando la cultura del alquiler frente a la compra, que sin duda garantiza disponer de los medios y servicios mas eficientes y productivos en cada momento.

Y no es razonable considerar que recientes notas de prensa alarmando de cambios en la contabilidad de estos productos, puedan hacer desistir de su contratación.

En primer lugar porque si bien es cierto que normas internacionales establecer un cambio contable a partir del 1 de enero de 2019 exclusivamente para las empresas que utilizar las NIIFS (IFRS), es decir las compañías que cotizan en algún mercado (Bolsa) internacional.

En segundo lugar, porque este cambio no afectará al Leasing, que mantendrá su actual regulación y contabilidad.

Y en tercer lugar y mas determinante, porque esta norma internacional, de momento no será aplicable en Europa, y para que lo sea,  primero así debe acordarse por la Comisión Europea, en un proceso en el que algunas asociaciones internacionales como esta (AELR) está gestionando otras alternativas que no afecten al sector –y de momento no se puede decir que sin éxito-. Después, y  si así se acordara para la indicada fecha, aún nos quedaría el resto de mercado (es decir todas las empresas que no cotizan en los mercado y que son la inmensa mayoría en número).