El Taller necesita actualizar el equipamiento para cumplir normativa y cubrir con eficiencia los trabajos sobre mantenimiento y reparación.

 

A partir del 1 de enero de 2011 la legislación europea prohibía homologar vehículos nuevos con refrigerantes cuyo Potencial de Calentamiento Global fuese superior a 150 (el R134 tiene un GWP de 1300). Esta medida se hace en comparación al CO2 que se le asigna valor 1.

 

El sustituto homologado en la actualidad es el HFO1234YF, con GWP de 4, que requiere una máquina específica para la recuperación y carga del sistema frigorífico. Se caracterizan por ser equipos más respetuosos con el medio ambiente, evitando la mínima fuga de refrigerante a la atmósfera. Así, son capaces de extraer, como mínimo, hasta el 95% del gas de la instalación. También, disponen de una bomba de vacío que no expulsa al exterior los restos de gas extraídos en la fase de vacío del sistema. Por otra parte, la precisión en la medida de gas recuperado y gas cargado está entre 5 y 15 gramos, aspecto importante para el taller si tenemos en cuenta que el precio actual del “nuevo gas” es actualmente de 140€/Kg. Se amortiza rápidamente si consideramos el precio del gas. Registran el refrigerante extraído y el cargado, lo que permite llevar un control del destino del refrigerante que sirve como dato contable y también ante las posibles inspecciones para justificar el destino del gas adquirido por el taller.

 

El test con nitrógeno permite detectar la mínima fuga en la instalación. Se introduce N2 a la presión adecuada y la máquina comprueba la mínima caída de presión en el tiempo. Ya no se introduce una pequeña cantidad de gas para detectar por dónde fuga. Además, eso está prohibido.

 

En los vehículos híbridos y eléctricos, al llevar un lubricante dieléctrico específico, incompatible con el aceite del resto de los vehículos, la máquina dispone de una función en la que lava todos los circuitos del sistema de inyección de aceite para que no se contamine el sistema y pierda su condición dieléctrica. Este aspecto lo debemos tener muy presente porque, posiblemente,  estemos ante una responsabilidad penal si alteramos el sistema y en su caso, hay derivaciones de la corriente de alimentación del compresor eléctrico pudiendo provocar la electrocución tanto a operarios como a usuarios del vehículo.

 

Por último, recomendar que por eficiencia y productividad se disponga de la máxima automatización para que, una vez programado el trabajo, se pueda seguir haciendo otras labores mientras la máquina realiza todas las funciones.

 

Las estaciones Ecotechnics, una marca del grupo Snap-on y distribuida por EACLIMA, cumplen con la normativa actual, además de contar con los avances tecnológicos más avanzados en este campo, así como toda la formación referente a esta materia.

 

Fernando Jiménez

EAClima / Snap-on Business Solutions