Uno no tiene más que hojear la prensa, ver la tele o escuchar la radio para darse cuenta de que los talleres de reparación ocupan más espacio y tiempo que nunca en los medios de comunicación. Tanto por el incremento de anuncios publicitarios, especialmente de las redes de talleres de mecánica rápida -pero también de la posventa oficial y de alguna red vinculada a un gran fabricante de recambios- como por el interés con el que los periodistas abordan la cuestión de los efectos que la crisis económica está teniendo sobre el colectivo reparador. Pero, ¿es acertada la percepción de la posventa que en medio de la crisis tienen no ya sólo los periodistas o la gente de la calle sino incluso muchos profesionales?

A la prensa le ha costado entender que la idea de los talleres llenos de coches como consecuencia de la caída de la venta de vehículos nuevos no se sostiene (si no es su caso, querido lector, enhorabuena, necesitamos más gestores del aftermarket como usted). Pero cuándo los periodistas lo han hecho, cuando han comprendido que si no hay dinero no lo hay para nada, ni para mantener ni para reparar el coche, se han rendido a la tentación del “docudrama”. Sí, tal cual. Y se recrean entonces con fruición en ese género periodistico que tiende a tomar la parte por el todo, siendo la primera los peores efectos de la crisis: el abandono de vehículos en muchos talleres o el frenesí con el que muchos se abonan al bricolage del automóvil tras la siempre entretenida visita al desguace. ¿Y el todo? El todo es que la cifra global de negocio -sea cual sea, que aquí hay estudios para dar y tomar, y repensar incluso la solvencia técnica de la prospectiva de mercado especializada en la posventa- tiende a bajar. Vamos, que si uno suma la posventa autorizada de marca (u oficial o marquista, como prefieran) y la posventa independiente o multimarca (idem), lo que sale es que el negocio contante y sonante del taller en España está a la baja. Aunque bien es cierto que el sufrimiento mayor está más del lado del taller oficial.

No es casualidad que desde que comenzó la crisis el absentismo en los controles técnicos de las ITV haya crecido. Ni tampoco que haya aumentado de un modo escandaloso el número de vehículos que, según las estadísticas de AECA-ITV, circulan con defectos muy graves, sí, sí, de esos que comprometen seriamente la seguridad de quien va al volante, en los asientos de los pasajeros, y de quienes se cruzan con ellos por el camino. De igual modo, no son caprichosos los lamentos de las patronales del taller que insisten a quien quiere escucharlas en explicar una y otra vez que la gente estira más allá de lo razonable las revisiones del coche, que los reparadores irregulares y desleales florecen como amapolas en la primavera de la crisis, que la morosidad es la antesala de problemas que ya están dando con muchos negocios en ese tipo de concurso en el que nunca ganas nada, el de acreedores, y que eso de que los talleres están llenos de coches ya empieza a incomodarles el ánimo, por decirlo finamente.

En estas circunstancias urge un debate en profundidad sobre el estado de la posventa. Sólo desde un diagnóstico lo más cabal posible podremos pensar horizontes de futuro estimulantes. El Foro del V.O.+Postventa de Ganvam es una ocasión estupenda para tenerlo. Para pensar y repensar la posventa. Para escuchar propuestas de éxito en medio de la crisis. Para esbozar caminos de largo recorrido. ¿Aún no te has apuntado?